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Obesidad

Tu peso no cuenta toda tu historia.

La obesidad es una enfermedad compleja en la que intervienen factores biológicos, metabólicos, psicológicos, ambientales y conductuales. El tratamiento debe adaptarse a la persona.

Dr. Víctor Pérez de Arenaza en su consulta
Cómo trabajo

La obesidad no se trata con una única herramienta.

Masa grasa · Masa muscular
Herramientas médicas

Una base sobre la que construir

La masa muscular y la masa grasa —y, con ellas, nuestro peso y nuestra salud metabólica— no dependen de un único factor. Se sustentan, en gran medida, sobre tres pilares que sí podemos trabajar: la nutrición, el ejercicio y la psicología.

Sobre estos pilares influyen muchos otros factores, como la genética, las hormonas, las enfermedades, determinados medicamentos, el sueño, el entorno o nuestro estilo de vida. Algunos podemos modificarlos y otros forman parte de nuestra biología y muchas veces escapan a nuestro control. Por eso, no todas las personas parten del mismo punto ni necesitan el mismo tratamiento.

Los fármacos y la cirugía bariátrica son herramientas muy útiles que podemos incorporar cuando están indicados. Pueden facilitar y potenciar el trabajo sobre estos pilares, pero son los pilares los que queremos construir y mantener a largo plazo. El objetivo no es únicamente perder peso, sino conseguir una mejor composición corporal y una salud metabólica que podamos sostener en el tiempo.

Los tres pilares

Nutrición

La alimentación aporta la energía y los nutrientes que nuestro organismo necesita y tiene un papel fundamental en la regulación del peso y de la composición corporal. En consulta no se trata simplemente de seguir una dieta, sino de encontrar una forma de alimentarse que sea adecuada para cada persona, compatible con su vida y sostenible en el tiempo.

Los tres pilares

Ejercicio

El ejercicio es especialmente importante para preservar y desarrollar la masa muscular, mejorar la capacidad funcional y favorecer una composición corporal saludable. Buscamos que la actividad física se convierta en una herramienta que podamos mantener a largo plazo, adaptándola a la situación y posibilidades de cada persona.

Los tres pilares

Psicología

El comportamiento, las emociones, el apetito y nuestra relación con la comida influyen en la capacidad de mantener los cambios. Por eso, trabajar los aspectos psicológicos y conductuales puede ser fundamental para entender las dificultades, superar barreras y conseguir cambios que puedan mantenerse en el tiempo.

Las herramientas

Tratamiento farmacológico

Los tratamientos farmacológicos pueden ser una herramienta muy eficaz cuando están indicados. Pueden facilitar el control del apetito, mejorar determinados aspectos metabólicos y ayudar a conseguir una pérdida de grasa, haciendo más accesible el trabajo sobre los pilares fundamentales. Su elección debe individualizarse según las características y necesidades de cada persona.

Las herramientas

Cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica es una herramienta terapéutica potente para determinados pacientes con obesidad. Puede producir cambios importantes y sostenidos en el peso y en la salud metabólica. No representa el final del tratamiento, sino una herramienta que se integra dentro de un abordaje más amplio, en el que la nutrición, el ejercicio y el seguimiento continúan siendo importantes.

Lo que influye en todo el sistema

Genética

Nuestros genes influyen en el apetito, el gasto energético, la distribución de la grasa y la respuesta al tratamiento. No elegimos nuestra genética, pero sí podemos adaptar el tratamiento a ella.

Lo que influye en todo el sistema

Hormonas

Las hormonas participan en la regulación del apetito, la saciedad, el metabolismo y la distribución de la grasa. Algunas alteraciones hormonales pueden influir en el peso y deben ser valoradas cuando existe sospecha clínica.

Lo que influye en todo el sistema

Enfermedades

Algunas enfermedades pueden favorecer cambios en el peso o dificultar su manejo. Conocerlas permite tratar el problema de forma más completa y segura.

Lo que influye en todo el sistema

Medicación

Determinados medicamentos pueden influir en el peso, el apetito o el metabolismo. Cuando es posible, debemos tenerlos en cuenta al plantear la estrategia terapéutica.

Lo que influye en todo el sistema

Sueño

Dormir adecuadamente influye en el apetito, la regulación metabólica y nuestra capacidad para mantener hábitos saludables. El descanso también forma parte de la salud metabólica.

Lo que influye en todo el sistema

Estilo de vida

Nuestro día a día condiciona cuánto nos movemos, cómo comemos, cómo descansamos y nuestra capacidad para mantener determinados hábitos. El tratamiento debe encajar en la vida real, no al revés.

Lo que influye en todo el sistema

Entorno

El entorno en el que vivimos influye en nuestras oportunidades y decisiones: disponibilidad de alimentos, trabajo, horarios, familia, actividad física y contexto social. No todo depende de la fuerza de voluntad.

Lo que influye en todo el sistema

Historia personal

Las experiencias previas con el peso, las dietas anteriores y la relación que cada persona ha construido con su cuerpo también influyen en el punto de partida y en lo que puede funcionar. Conocer esa historia ayuda a diseñar un abordaje realista y respetuoso con cada caso.

Lo que influye en todo el sistema

Etapa vital

El embarazo, la menopausia, el envejecimiento u otros momentos de transición pueden acompañarse de cambios hormonales, físicos y conductuales que afectan a la composición corporal. Cada etapa de la vida plantea necesidades diferentes y requiere adaptar el abordaje.

Entender la obesidad

No es falta de voluntad.

La obesidad rara vez tiene una única causa: es el resultado de la interacción entre factores biológicos y del entorno en el que vivimos. Por eso, dos personas con el mismo peso pueden necesitar abordajes distintos.

Genética
Hormonas
Apetito
Sueño
Estrés
Actividad física
Alimentación
Entorno
Medicación
Metabolismo
Composición corporal
Salud mental
Composición corporal

La báscula no lo cuenta todo.

Un mismo peso puede corresponder a cuerpos muy distintos. Por eso no miramos solo el número de la báscula: nos importa qué compone ese peso, y cómo cambia con el tratamiento.

Pasa el cursor por cada punto de la figura para descubrir qué mide.

Silueta de dos cuerpos usados como referencia — uno con mayor porcentaje de grasa corporal y otro con mayor masa muscular.
Tasa metabólica basal

Es la energía que tu cuerpo necesita solo para mantenerse con vida, en reposo. Cambia con la edad, la masa muscular y otros factores — y ayuda a personalizar el plan nutricional.

Músculo

La masa muscular es tejido metabólicamente activo: cuanta más tienes, más energía consume tu cuerpo en reposo. Preservarla durante la pérdida de peso es una prioridad clínica, no un detalle secundario.

Grasa corporal

El porcentaje de grasa corporal ofrece más información que el peso por sí solo. Dos personas con el mismo peso pueden tener composiciones y riesgos muy distintos.

Grasa visceral

Es la grasa que rodea los órganos internos, en el abdomen. Su exceso se relaciona estrechamente con el riesgo cardiometabólico, incluso en personas con un peso aparentemente normal.

Agua corporal

El agua representa una parte importante del peso total y puede fluctuar día a día por motivos que nada tienen que ver con la grasa — algo que solemos explicar para evitar frustraciones innecesarias con la báscula.

Masa ósea

Aporta contexto adicional sobre tu composición corporal general y es especialmente relevante en tratamientos a largo plazo o en determinadas etapas de la vida.

Cuando se pierde peso sin cuidar la composición corporal, una parte importante puede ser masa muscular — algo que preferimos evitar. Por eso el ejercicio, especialmente el trabajo de fuerza, y una nutrición adecuada forman parte del tratamiento desde el principio, no como un añadido opcional.

Más allá del peso

Perder peso es solo una parte del objetivo.

El tratamiento de la obesidad busca mejorar tu salud metabólica en conjunto — no perseguir un número aislado.

Peso
Su evolución en el tiempo, no solo el valor puntual.
Cintura
Un indicador relevante de grasa abdominal y riesgo metabólico.
Glucosa
Control glucémico y riesgo de diabetes tipo 2.
Presión arterial
Parte del riesgo cardiovascular global.
Colesterol
Especialmente el colesterol LDL.
Sueño
Su calidad influye en el apetito y el metabolismo.
Actividad física
Adaptada a tu punto de partida y tus objetivos.
Composición corporal
Grasa, masa muscular y su evolución conjunta.
No buscamos el peso mínimo.
Buscamos el mejor estado de salud que puedas mantener.
Actualidad médica

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Guías clínicas y evidencia científica reciente — seleccionada de fuentes médicas de referencia.

Empecemos por entender tu situación y construir, contigo, una estrategia que puedas mantener.